Objetivos del plan de seguimiento y monitorización:
Evaluar el éxito de las labores de refuerzo y la estabilización de la población
Evaluar las causas de mortalidad y las bases necesarias para la supervivencia de la población
Evaluar los problemas de adaptación de los individuos introducidos en la nueva población
Determinar, de existir, impactos en la población sobre la que se actúa con el fin de poder actuar minimizándolos
Retro alimentación. Evaluar las técnicas empleadas y adaptar los resultados de las investigaciones al manejo de la especie.
Plan de seguimiento y monitorización
Una vez hecha la labor de refuerzo sobre la población escogida, se deberán hacer monitoreos periódicos no solo de los ejemplares liberados, si no de su interacción con la población residente de forma que nos permita estimar el grado de éxito de esta actuación.
Para esta actividad, los monitoreos a realizar deberán ser puntuales en el sitio de establecimiento de los ejemplares y sistemáticos con énfasis en el periodo previo y posterior a la reproducción de la especie de forma que se pueda corroborar la participación de los individuos en las arenas nupciales o leks independientemente si los ejemplares reintroducidos o traslocados logren o no reproducirse, ya que la simple participación en este ritual en primera instancia, sugiere la aceptación de la población local a los mismos, así como la aclimatación de éstos a la población objeto de refuerzo.
Para lo anterior, los monitoreos se habrán de realizar a partir del momento de las primeras sueltas de individuos al menos cuatro monitoreos por mes durante los meses de abril a junio, lapso de tiempo en el que se observa el cortejo mediante las arenas nupciales o leks, la puesta de huevos y finalmente se comienzan a ver los pollos y se podría obtener datos más precisos sobre la cantidad de machos, hembras y pollos. Esto deberá repetirse para ver el seguimiento durante los cuatro años posteriores al reforzamiento, ya que hasta entonces los ejemplares traslocados estarán en plenitud y logran reproducirse activamente, siendo esto a la vez un indicador de éxito parcial de este refuerzo.
En conjunto con lo anterior, se deberán de llevar a cabo labores de educación y concienciación ambiental con relación a la importancia de conservación de esta especie, asimismo de la compatibilidad con las actividades agrarias tradicionales extensivas, ya que se puede lograr haciendo una gestión integral en los tiempos de cultivo-cosecha que permitan respetar el periodo de reproducción, incubación y primeras semanas de vida de los pollos, así como una labor de rotación de actividad agraria dentro del espacio donde se encuentre la población, pero es de gran importancia la estabilidad y respeto continúo en el periodo de reproducción de las arenas nupciales o leks.
Finalmente, consideramos que de lograrse el incremento de la población al entorno próximo de 300 individuos en 2 años, se habría de considerarse el refuerzo de la misma como exitoso.
Plan de seguimiento y monitorización
Una vez hecha la labor de refuerzo sobre la población escogida, se deberán hacer monitoreos periódicos no solo de los ejemplares liberados, si no de su interacción con la población residente de forma que nos permita estimar el grado de éxito de esta actuación.
Para esta actividad, los monitoreos a realizar deberán ser puntuales en el sitio de establecimiento de los ejemplares y sistemáticos con énfasis en el periodo previo y posterior a la reproducción de la especie de forma que se pueda corroborar la participación de los individuos en las arenas nupciales o leks independientemente si los ejemplares reintroducidos o traslocados logren o no reproducirse, ya que la simple participación en este ritual en primera instancia, sugiere la aceptación de la población local a los mismos, así como la aclimatación de éstos a la población objeto de refuerzo.
Para lo anterior, los monitoreos se habrán de realizar a partir del momento de las primeras sueltas de individuos al menos cuatro monitoreos por mes durante los meses de abril a junio, lapso de tiempo en el que se observa el cortejo mediante las arenas nupciales o leks, la puesta de huevos y finalmente se comienzan a ver los pollos y se podría obtener datos más precisos sobre la cantidad de machos, hembras y pollos. Esto deberá repetirse para ver el seguimiento durante los cuatro años posteriores al reforzamiento, ya que hasta entonces los ejemplares traslocados estarán en plenitud y logran reproducirse activamente, siendo esto a la vez un indicador de éxito parcial de este refuerzo.
En conjunto con lo anterior, se deberán de llevar a cabo labores de educación y concienciación ambiental con relación a la importancia de conservación de esta especie, asimismo de la compatibilidad con las actividades agrarias tradicionales extensivas, ya que se puede lograr haciendo una gestión integral en los tiempos de cultivo-cosecha que permitan respetar el periodo de reproducción, incubación y primeras semanas de vida de los pollos, así como una labor de rotación de actividad agraria dentro del espacio donde se encuentre la población, pero es de gran importancia la estabilidad y respeto continúo en el periodo de reproducción de las arenas nupciales o leks.
Finalmente, consideramos que de lograrse el incremento de la población al entorno próximo de 300 individuos en 2 años, se habría de considerarse el refuerzo de la misma como exitoso.